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Declaración
de A Coruña
El
debate político en España discurre por unos cauces
de confrontación y crispación que hacen cada día
más difícil el ejercicio del periodismo. Trasladar
a los medios y a las redacciones esa crispación y utilizar
a los periodistas y a los medios para avivarla introduce riesgos
en la convivencia social y arruina la credibilidad de los periodistas.
Por ello la Asamblea de la Federación de de Asociaciones
de Periodistas de España acuerda por unanimidad:
DEFENDER el espacio más amplio para la crítica,
con los límites que fijan las leyes y controlan los tribunales.
Los dirigentes de los partidos políticos -servidores voluntarios
y a sueldo de los ciudadanos- deben soportar la crítica,
acudir a los tribunales cuando se sientan agraviados, siempre preservar
el ejercicio constitucional de la libertad de expresión e
información y en ningún caso discriminar o boicotear
a quienes no les agradan.
INSTAR a los editores a ser explícitos en sus líneas
editoriales, utilizar las páginas editoriales para expresar
sus opiniones y preferencias, pero también a ser diligentes
en pro del buen ejercicio profesional del periodismo, de la información
veraz, contrastada, del relato interesante y no interesado, en resumen
de la independencia informativa como valor esencial de los medios.
PROPONER a los editores una separación nítida
entre información y opinión, entre espacios informativos
y editoriales, que redundaría en más garantías
para los ciudadanos y más credibilidad para los medios y
para la profesión.
La FAPE ofrece su apoyo a cuantos periodistas se vean afectados
por conductas que merman el más libre y crítico ejercicio
de su profesión. Y exige a los partidos políticos
que cesen y eviten cualquier medida que pueda interpretarse como
boicot al ejercicio profesional en cualquier medio.
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