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Cuando
la Asociación de Periodistas de Bizkaia, la Unió de
Periodistes Valencians y la Asociación de la Prensa de Guadalajara
decidimos presentar conjuntamente la candidatura de Manu Leguineche
al Premio de Periodismo de la Federación de Asociaciones
de Periodistas de España (FAPE), lo hicimos con el convencimiento,
como no podía ser de otra manera, de que nuestro candidato
era el mejor para recibir un galardón con el que los periodistas
españoles representados en la primera organización
profesional queremos reconocer, por encima de cualquier otra consideración,
la valía de un compañero y maestro y muy especialmente
su compromiso en defensa de la libertad de expresión y la
dignidad profesional, que es precisamente lo que da su verdadera
dimensión a este premio.
En los estos tiempos que nos ha tocado vivir, cuando cualquier iluminado
puede crear o cerrar un medio de comunicación, casi siempre
a su conveniencia, y cuando asistimos a un profundo debate, muchas
veces decepcionante, sobre la situación del periodismo, la
defensa de la libertad de expresión y del trabajo digno de
los profesionales es el principal cometido de nuestra organización
y nadie mejor que Manu, a lo largo de toda su trayectoria como periodista,
para representar estos valores.
La buena práctica, el rigor, el contraste de las informaciones,
el respeto a los hechos chocan hoy con demasiada frecuencia con
la creciente basura informativa cuyo único objetivo es lograr
mejores marcas de audiencia o ventas, pero sin respeto a la verdad,
sin comprobar adecuadamente las noticias, mezclando información
y opinión sin recato alguno, y precisamente por estas circunstancias
sobrevenidas a nuestra profesión la figura de Manu Leguineche
sigue siendo reconfortante para comprobar cómo, al final,
el buen periodismo siempre pervivirá frente a intereses económicos,
políticos o simples cuotas de audiencia.
Por todo eso, en La Coruña, en el transcurso de la Asamblea
General Anual de la FAPE, el Jurado del Premio FAPE de Periodismo,
integrado por representantes de las asociaciones de la prensa españolas
y para satisfacción de nuestro colectivo, decidieron conceder
por una amplia mayoría, y en sana competencia de otros profesionales
de gran prestigio, el reconocimiento a Manu, por su intachable
ejercicio libre de la profesión, la libertad y la dignidad
personal que siempre ha caracterizado su trabajo periodístico
y literario.
El premio de la profesión, como el de la Asociación
de Periodistas de Bizkaia, a Manu Leguineche es, también,
un motivo de satisfacción muy especial para los periodistas
de Guadalajara. Está afincado en esta tierra castellana desde
hace unos cuantos años y lo mejor es que, en realidad, es
uno más de los nuestros. En su querida Brihuega, en el jardín
de La Alcarria donde se ha inspirado para muchos de sus trabajos,
Manu recibe a los amigos ajeno a su fama y reconocimientos profesionales,
con la serenidad, cordialidad y sencillez que le caracteriza. Profesionalmente
ha sido todo, pero de él cabría destacar su amor a
la verdad y por eso le duele especialmente que se hagan cosas sólo
por dinero y fama sin jugar limpio con el lector, a
fin de cuentas quien únicamente merece todo nuestro esfuerzo
como periodistas.
El mejor enviado especial que ha dado siempre el periodismo en España,
fundador de las agencias Colpisa y Fax Press, maestro del periodismo
literario, con un estilo personal inconfundible, reconocido una
y mil veces dentro y fuera de la profesión sigue siendo,
en realidad, una persona normal, un amigo, que está más
cerca cada día que pasa del periodista de a pie que de los
grandes santones de la comunicación. Y esto,
Manu, es muy reconfortante para nosotros. Felicidades.
Carlos Sanz Establés
Presidente de la Asociación de la Prensa de Guadalajara
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