|
Cantaba
el cuco junto a la ermita de San Lorenzo, allá en su Arratzu
natal, y, muchos años después, volvió a cantar
otro cuco en el ramaje y frondoso pino de Brihuega. Y entre el cuco
de su niñez de Arratzu, y el cuco cantor junto a su casona
de Brihuega..... lo que va de la juventud a una fecunda madurez:
los años suficientes para recorrer medio mundo y testificar,
desde la txarriboda de Beléndiz, a las matanzas terribles
de Chechenia, de Afganistan o de la también martirizada Beirut.
Ha viajado mucho (incluso le dio la vuelta al mundo en 80 días
sin utilizar medios aéreos); ha escrito mucho (miles de artículos
y una veintena de libros), en su eterna onomia y sencillez, sigue,
sin embargo, admirando la sabiduría del campesino que conoce
los secretos de la tierra, de los árboles, de los animalitos
de Dios, y hasta el tiempo que hará la semana que viene .......
Este es Manu Leguineche, a cuyos muchos y sonados premios, se une
ahora este sencillo homenaje de los periodistas, al que se sumará
a buen seguro y desde el más allá, nuestro viejo
director Antonio Barrena.
Releía anoche mismo el yo te diré, que
es un emocionado recuerdo a los héroes de Baler, conocidos
en la historia como los últimos de Filipinas..........
Y es notable que, quien ha viajado tanto, afirme con rotundidad
que iría incluso hasta el fin del mundo, con tal de descubrir
el silencio: hay que descubrir el silencio, ha dicho
Manu. Y es preciso también que, incluso los políticos,
se encarguen de restaurarlo. Porque ha leído mucho, ha viajado
mucho, y ha jugado siempre limpio con el lector, Manu es, sin embargo,
un enamorado del silencio y de la paz de los campos........
Así pues, este vasco de Arratzu es también un español
universal. A mí me recuerda a los Ercilla, los Urdaneta,
los Elcano, los Legazpi....... y hasta aquel loco genial que fue
Lope de Agirre atravesando, con los medios de hace 500 años,
medio continente sudamericano.
Hay que echarle al mundo más imaginación y más
arte ha dicho Manu. Y quiere que la situación de Euskal
Herria le suene más a música que a ruido.
Eso es lo que queremos todos querido Manu. Y que te suene a música,
a canto entrañable de los cuquillos de Arratzu o de Brihuega,
este homenaje que con tanto orgullo como admiración te dedicamos
hoy tus amigos y compañeros, los periodistas de Vasconia
entre los que encuentra este viejo amigo, eterno y humilde aprendiz
de tu magisterio y de tu sabiduría.
Antonio
Guerrero Troyano, periodista.
|