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La
situación profesional y laboral de los periodistas vascos
Estudio
dirigido por Ofa Bezunartea, María José Cantalapiedra
y César Coca,
profesores de la facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación
de la UPV-EHU, en colaboración con Socilan, Gabinete de Politología
y Sociología Aplicada. La realización de este estudio
fue posible gracias
al convenio de colaboración suscrito por la Asociación
de Periodistas
de Bizkaia-Bizkaiko Kazetarien Elkartea con la Consejería
de Justicia,
Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco.
El
trabajo promovido por la Asociación de Periodistas de Bizkaia
tenia un doble objetivo: conocer cuántos profesionales del
periodismo trabajan en la Comunidad Autónoma vasca y cuál
es la situación de los periodistas vascos desde el punto
de vista profesional, laboral y personal. Para el primer objetivo
se intentó realizar un censo, lo más completo posible,
de los periodistas vascos en activo. El segundo objetivo se desarrolló
a partir de varias fórmulas complementarias:
A) encuesta a todos los periodistas.
B) realización de grupos de discusión, y
C) entrevistas y contactos personales que permitieran completar
un conocimiento exhaustivo sobre la situación de los periodistas
vascos.
A modo de resumen
El 40 % del los periodistas vascos desarrolla su trabajo en unas
condiciones laborales precarias. Su situación típica
es una estancia media en ese estatus laboral de tres a cinco años,
cobrando entre las 50.000 y las 100.000 pesetas al mes, antes de
que la empresa decida incorporarlo a la nómina o prescindir
de sus servicios.
El periodista vasco es un hombre joven, de 33 años de media,
licenciado (el 72% en Ciencias de la Información), con una
jornada laboral que oscila entre las siete y diez horas diarias,
un salario de entre 150.000 y 200.000 pesetas si esta en nómina
y menos de 100.000 si es colaborador, con hondas preocupaciones
éticas (el 80% favorables a que prevalezca el derecho a la
intimidad sobre el de información), y partidario de la colegiación
pero poco proclive a la sindicación (sólo un 14% pertenecen
a un sindicato). Sus mayores preocupaciones en relación a
los medios de comunicación y a sus propias empresas están
relacionadas con la calidad del trabajo, pero considera que el mayor
problema de la profesión es la precariedad laboral.
El censo de periodistas
Se contabilizan en la Comunidad Autónoma vasca 147 sedes
de trabajo de informativos; prensa diaria, emisoras de radio y televisión,
revistas especializadas o de empresa, que figuran en la Guía
de Medios del Pais Vasco.
Los Gabinetes de Comunicación, tanto los instituidos
en empresas independientes (existen registradas 21) como los que
funcionan en entidades públicas o privadas que pueden estimarse
en 30 (contabilizando el Gobierno vasco con todas sus consejerías
como una sola unidad), representan un total de 51 unidades de trabajo
en comunlcación.
El número estimado de periodistas que trabajan en
medios convencionales de comunicación es de 1369, distribuidos
por medios del siguiente modo: En medios, 1369; en agencia, 76;
en prensa diaria, 713; en radio, 399; en TV, 181; en comunicación
institucional, 200-220.
Circunstancias personales
Sólo uno de cada tres periodistas (el 35,2%) es mujer.
Sin embargo, desde hace más de dos décadas el número
de licenciadas en Ciencias de la Información es superior
al de los licenciados. Esta mayor presencia de varones en las redacciones
no puede en ningún caso explicarse por razones históricas.
El 49,1% son solteros; el 1,8%, separados o divorciados y
el 47,3% está casado o convive de forma regular con otra
persona. Estas cifras no coinciden con las que corresponden a la
media de la sociedad vasca: podría deducirse que los periodistas
tienen una difícil vida familiar.
Dos de cada tres periodistas (66,3%) no tiene hijos, y sólo
el 3,3% tiene tres o más.
Apenas si hay personas mayores de 45 años en los medios
de comunicación vascos: sólo un 9,2% del total supera
esa edad. La edad media del periodista vasco es de 33 años.
Tres de cada cuatro periodistas está en posesión
de la Licenciatura en Ciencias de la Información. Sumados
los doctores en la misma disciplina y los titulados por las antiguas
escuelas de Periodismo, el número de los que tienen la misma
procedencia académica se sitúa en el 82,1%. Sólo
el 6% no tienen titulación universitaria.
En cuanto al conocimiento de idiomas, si nos fijamos sólo
en los que los hablan, porque se entiende que es el grado máximo
de conocimiento, en la lengua inglesa están en ese apartado
el 25,6%, frente al 21,6% del euskera, el 17,2% del francés
y un 1,5% del alemán.
De izquierdas y poco religiosos. Son hechos que forman parte
también del perfil de los periodistas vascos. De manera que
aunque un 92,7% asegura no estar afiliado a partido alguno, un 67,7%
se reconoce de izquierda o de centro izquierda. El centro es la
adscripción política de otro 12,5% y el centro derecha
de un 3,3% . Sólo un 0,7% reconoce ser de derechas y no hay
nadie en la extrema derecha, frente al 1,5% que se confiesa de extrema
izquierda. Estos datos no coinciden con la radiografía electoral
del País Vasco.
En cuanto al factor nacionalista, la pregunta fue presentada
de forma un tanto hiperbólica, para evitar recelos respecto
de un asunto que siempre levanta polémicas. Así, un
33,3% diría que su ciudadanía es la del País
Vasco, un 26,7% España, un 21,6% Europa, un 2,6% la de su
provincia y un 8,4 % otras ciudadanías. El resto no contesta.
La práctica religiosa es también inferior a
la del entorno. Así, un 44,3 % asegura no practicar religión
alguna. El grado de práctica permite afinar aún más:
el 34,1 % asegura no tener ninguna, y el 30,3 % tener muy poca.
Sólo el 2,3 % se declara muy practicante.
(Subir)
Situación
laboral
Existen dos sectores de periodistas en ejercicio, cuyas diferencias
en la dedicación profesional pueden ser imperceptibles, pero
son abismales en la situación laboral: Periodistas de plantilla
con contrato (El 61,2% de los periodistas vascos tiene contrato
indefinido y el 4,5% indefinido pero a tiempo parcial. De ellos,
el 52, 2%, declara un sueldo no inferior a las 200.000 pesetas netas
al mes) y Periodistas en sistema laboral desregularizado (El 37,7%
de los periodistas encajan en un sistema laboral desregularizado.
Sus salarios oscilan entre las 50.000 y las 100.000 pesetas mensuales).
El
empleo precario y/o desregularizado
La dimensión de la presencia de becarios o en prácticas
se comprueba con un dato: la cifra de convenios de prácticas
que ha firmado la Facultad de Ciencias de la Información
del País Vasco, desde 1994, ha sido de 1010 alumnos. La proporción
más importante de estos estudiantes se concentra en los dos
últimos años, y se incrementa año a año.
Esta cifra se engrosa además de modo notable, aunque imposible
de precisar en qué cuantía, con los estudiantes que
sin la intermediación de la Universidad acuerdan la realización
de prácticas.
La figura de prácticas-becario se ha revelado como
un tema de gran preocupación entre los profesionales y un
fenómeno emergente de grandes y graves repercusiones. Preocupación
justificada: en los últimos cuatro años han superado
en número a la plantilla estimada en los medios de comunicación.
Los periodistas vascos empleados, desde el punto de vista
de su satisfacción laboral, en una escala de 0 a 10, sitúan
la media en 5,76. El 57,9% puntúa su situación con
una nota de 5 a 7.
En cuanto a la situación profesional, donde se tienen
en cuenta más otros aspectos, como el trabajo realizado,
la valoración por parte de la empresa, etc., mejora algo,
aunque no de forma sustancial. De hecho, la media sube al 6,06%.
Piensan que la situación laboral era hace dos años
peor que ahora, y confían en gran medida en que dentro de
cinco será mejor que la actual. Sólo uno de cada cinco
encuestados piensa que en un futuro a medio plazo van a empeorar
las cosas y casi la mitad está convencido de que irán
mejor o incluso mucho mejor.
Casi la mitad de los encuestados creen que su situación
laboral es mejor o mucho mejor que la media.
La estabilidad laboral se presenta como un valor de referencia
en la profesión. El 61,2% tiene un contrato indefinido a
jornada completa y el 54,4% lleva en la profesión entre 6
y 20 años.
El dato se complementa con otro de gran interés: el
36,3% de los a periodistas no ha pensado siquiera en cambiar de
empresa. De todos modos, hay también un 25,3% que si ha pensado
en hacerlo, por a motivos económicos, y un 16,8%, porque
no está satisfecho con aquélla para la que trabaja
en la actualidad.
El 79,1% no tiene relación alguna, en forma de colaboración,
siquiera esporádica, con otros medios.
La fidelidad es aún mayor al medio: la mitad no quiere
cambiar de medio aunque cambie de empresa. De nuevo, entre quienes
si desean cambiar son las mismas motivaciones las que les han llevado
a planteárselo: el dinero y la insatisfacción.
La prensa es el medio con mayor atractivo, seguido a no mucha
distancia por la televisión y la radio. Llama la atención
el elevado número de informadores que desearían trabajar
en gabinetes de prensa (16,8%), frente a los pocos que se sienten
atraídos por las agencias (4,8%)
Las empresas que aparecen como destino preferente para los
periodistas son: el grupo Prisa, donde querría realizar su
labor el 8,5%, EITB (8,1) y el Grupo Correo (7,7). Un 55,4% se puede
considerar que considera que su empresa es el mejor destino laboral.
El 53,1% no desee cambiar de profesión. Este dato
puede explicarse por la edad media de los periodistas, que llevan
unos diez años trabajando en medios, lo que no parece un
tiempo suficiente como para que se plantee ya una deserción;
pero, además, por la propia formación académica,
que deja pocas salidas alternativas.
Si se produce el cambio de profesión, obedece a razones
económicas y, en menor medida, a las condiciones "antisociales"
que impone el trabajo en los medios: largos horarios, falta de fines
de semana o de 'puentes festivos' entre los que tienen contratos
estables. Entre los que no los tienen, se añaden otros factores,
como la inseguridad o falta de perspectiva de futuro.
Puede considerarse como incongruente que el grado de satisfacción
profesional y respecto del puesto de trabajo sea relativamente alto,
al mismo tiempo que se otorga un suspenso muy bajo a las empresas
por su comportamiento en el tema de contratos y sueldos. La realidad
es que los periodistas en plantilla se sienten relativamente satisfechos
con su situación personal, pero juzgan severamente la política
laboral de la empresa.
(Subir)
Condiciones de trabajo
Dos de cada tres periodistas entienden que sus empresas les
proporcionan los medios necesarios para realizar debidamente su
trabajo. Sin embargo, existen ciertas dudas sobre los criterios
de ascenso dentro de las empresas, de manera que un notable 68,2%
no creen que sólo se tienen en cuenta, a la hora de la promoción
profesional, los méritos de los aspirantes.
Si bien existe un equilibrio casi total entre quienes piensan
que las posibilidades de la mujer de acceder a la profesión
y al mundo laboral en general son iguales a las de los hombres,
se da también el convencimiento general de que disponen de
menos oportunidades de llegar a ocupar cargos de responsabilidad.
Un 61,2% está convencido de que las mujeres lo tienen más
difícil para acceder no ya sólo a los puestos de dirección,
sino a los mandos intermedios.
Las diferencias de criterio en relación a este tema
entre hombres y mujeres, como es obvio, son ostensibles: Esa desigualdad
ya no es percibida cuando se trata de analizar los salarios. Sólo
el 23,6% está convencido de que las mujeres perciben salarios
inferiores.
Las condiciones generales de trabajo reciben un suspenso:
un 3,32 en una escala de 0 a 10. El grueso del colectivo se sitúa
entre el 2 y el 5. Y un dato significativo: mientras un 7% ponen
un 0 a las condiciones de trabajo, apenas un 0,7% se decanta por
la nota máxima.
El descontento se acentúa cuando se habla de formación
y reciclaje de los profesionales. La nota aquí, siempre de
0 a 10, es un 3,19. Un detalle curioso: un 2,6% de los encuestados
pone la máxima nota a la actuación de su empresa en
esta materia concreta, frente a un 11% que le adjudica otro 0.
Las condiciones de trabajo están también vinculadas
a la independencia de sus empresas. Y en este sentido, las cosas
no son demasiado positivas. De hecho, situadas en una escala de
0 a 10, la media es de 3,27
En cuanto a las modalidades de contratación, las empresas
cosechan la peor nota: 2,17 siempre en escala 0 a 10. Ello significa
que los periodistas no están en absoluto de acuerdo con los
contratos que sus empresas realizan, aunque ellos no se vean directamente
afectados.
El nivel salarial merece también otro rotundo suspenso:
un 2,82 en la misma escala de 0 a 10. Algo lógico si se tiene
en cuenta que un 53% de los encuestados percibe unos ingresos mensuales
brutos inferiores a 200.000 pesetas.
La valoración de las oportunidades de ascenso tampoco
llega al aprobado: un 3,71 en la citada escala es una mala nota,
pero supone una mejora sustancial respecto de los salarios o las
modalidades de contratación.
El
ejercicio de la profesión en el País Vasco
El 30,8 % de los encuestados reconocen haber recibido presiones
procedentes del ámbito de la política, porcentaje
sensiblemente superior al 21,6 % que asegura haberlas recibido del
ámbito de los poderes económicos. Un 39,6% confiesa
haberse sentido sometido a esas mismas presiones pero procedentes
de otros ámbitos. Pero estos datos deben matizarse: mientras
el 24,3% considera como un problema de la profesión las presiones
que merman la libertad de expresión, el porcentaje desciende
al 10% cuando se evalúa la presión en la propia empresa
y sólo alcanza al 7,6% cuando se puntúa en relación
al Medio.
El 68,1% de los periodistas vascos están convencidos
de que las presiones que ellos reciben son superiores a las que
afectan a informadores de otros lugares. En el extremo contrario,
los que piensan que no es así son apenas un 26,7%. Unas presiones,
las que reciben los periodistas, que merman su libertad de actuación
para un 70% de los encuestados.
La presión del terrorismo es la más mencionada,
el 11,4%, por encima de la que ejercen poderes económicos,
políticos, institucionales.
Más de la mitad de los periodistas es partidario de
la colegiación. En este aspecto se complementan los datos
de la encuesta en las que se pregunta por qué tipo de Colegio
prefiere, uno unitario o por territorios. Prefieren el Colegio Vasco
el 35,5% y el 21,1 preferirían uno por Territorio Histórico;
sólo el 6,2% creen que 'no debería haber ninguno',
aunque un 31,9 responde 'no lo se' El dato complementario aparece
en las respuestas a frases sobre la profesión: en ellas el
50,5% es partidario de la colegiación obligatoria.
Aunque en la elaboración de este estudio se estableció
una base muestral mucho más amplia que las propias Asociaciones
de Periodistas o de la Prensa tan sólo un 11% de sus
censos fue encuestado, el 69% declaran una opinión
positiva sobre las Asociaciones. Pero, además, el 52,7% se
declara partidario de constituir una Asociación en Alava,
donde ahora no existe.
El 65,6%, es decir, dos de cada tres periodistas, está
en desacuerdo con el libre acceso a la profesión, y es partidario
de que las empresas exijan el titulo de Licenciado en Ciencias de
la Información a sus trabajadores de Redacción.
Dos de cada tres periodistas entienden que los vascoparlantes
tienen más posibilidades de encontrar un empleo.
El problema del intrusismo es mencionado como uno de los
principales problemas de la profesión por un 9,5% de los
periodistas; sin embargo en sus empresas es irrelevante (1,5%) y
también en el Medio (0,7%). Esta cierta incongruencia pone
en evidencia uno de los rasgos característicos de los periodistas
licenciados: su actitud exigente respecto a la profesión
desaparece cuando hay que aplicarla al colega del medio. Por otra
parte, ésta parece una cuestión superada, ya que las
incorporaciones de los últimos años han hecho descender
de modo considerable el porcentaje de no titulados en Ciencias de
la Información.
La afiliación sindical también está por
debajo de la media estimada en Euskadi, que según diferentes
fuentes se sitúa en torno a un 20%. Pues bien, sólo
el 14,3% dice estar afiliado. Se trata de un colectivo muy pequeño,
el cual se reparte casi en cantidades iguales (por encima del 40%)
entre ELA y el Sindicato de Trabajadores de la Comunicación.
UGT y CC.OO. cuentan con apenas un 5,1% en cada caso. Es interesante
reseñar que el índice de afiliación sindical
de los periodistas vascos es muy similar al de los catalanes, que
también rondan el 14%.
Las perspectivas de los periodistas no son coincidentes cuando
se les pregunta por la profesión, por su empresa o por el
segmento de medios en el que trabaja:
| |
Precariedad
|
Calidad
|
Limitaciones
de la libertad
|
| El
principal problema de la profesión |
58,4%
|
11,6%
|
24,3%
|
| El
principal problema de la empresa |
20,5%
|
43,2%
|
7,65
|
| El
principal problema del medio (prensa |
17,2%
|
33,3%
|
10,6%
|
|
Los periodistas no son apasionados seguidores de las nuevas tecnologías.
Un 57,9% asegura tener un conocimiento técnico medio de aquéllas
que más influyen en su trabajo, y el resto se reparte casi
de forma idéntica entre los que confiesan saber muy poco
y los que aseguran un notable dominio de los mismos.
Poco más de la mitad (54,2%) dispone de correo electrónico
en su puesto de trabajo y apenas un 22,7% lo tiene en su casa. Se
trata de idéntico porcentaje de quienes están conectados
a Internet en su hogar, lo que resulta lógico. En cambio,
disponen de Internet en su trabajo seis de cada diez, lo que significa
que algunos de ellos no tienen correo electrónico propio
pese a disponer del servicio en red.
El 79,5% de los periodistas vascos cree que el derecho a
la intimidad está por encima del derecho a la información,
un 94,8% es partidario del establecimiento de Estatutos de Redacción
que fijen derechos pero también obligaciones de los periodistas,
y un 89,4 es favorable a un código de conducta de ámbito
general, vinculante.
Los periodistas están seriamente preocupados por el
nivel de calidad de los medios de comunicación. Quienes respondieron
a la encuesta se mostraron preocupados en primer lugar por los aspectos
referidos a la calidad del trabajo. El 43,2% mencionaron cuestiones
relacionadas con ella: escasez de plantillas y profesionales sólidos;
falta de organización y gestión; improvisación;
falta de rigor, exceso de trabajo y de producción, estrés.
También es la calidad, para el 33,3%, el principal
defecto que perciben cuando se les pregunta sobre los problemas
del medio (prensa, radio, o televisión) en el que desempeñan
su profesional. Aunque es digno de reseñar el alto índice
que en este cuadro presenta la casilla de 'No Sabe/No Contesta',
que alcanza el 31,9%.
Los profesionales vascos ven muchos problemas en un contexto
general, pero no los encuentran en su empresa, y al revés.
Así, los bajos salarios, el terrorismo, el intrusismo, las
presiones y la inseguridad laboral se consideran problemas de la
profesión, pero se atribuyen en menor medida a la propia
empresa. En cambio, son considerados mayores problemas en la propia
empresa que en la profesión la escasez de plantilla, la falta
de medios y los largos horarios. En cuanto al medio en general,
sólo le afecta en mayor medida la guerra entre distintas
empresas.
En resumen, los periodistas se pronuncian sobre todas estas
cuestiones en los siguientes términos:
| |
|
Acuerdo
|
Desacuerdo
|
| |
Cualquiera
tiene derecho a ser informador/a sin necesidad
de títulos, licenciaturas o nombramientos |
31,9%
|
65,6%
|
| |
Una
colegiación obligatoria sería
más que recomendable para velar por los intereses
de la profesión periodística |
50,5%
|
43,2%
|
| |
El
derecho a la intimidad debe prevalecer sobre
el derecho a la información |
79,5%
|
15,0%
|
| |
Por
regla general, son las empresas periodísticas
las que facilitan los medios materiales para
realizar correctamente el trabajo |
64,8%
|
27,55
|
| |
Las
posibilidades de promoción y ascenso
en las empresas periodísticas actuales se
basan más en el mérito profesional
que en el amigismo |
38,1%
|
58,2%
|
| |
Todas
las empresas deberían pactar con los periodistas
un estatuto de redacción donde se
reflejen los derechos y ogligaciones de cada uno |
94,9%
|
2,2%
|
| |
Los
profesionales del periodismo deberíamos elaborar
un código de conducta ética vinculante |
89,4%
|
7,3%
|
| |
Los
periodistas vascohablantes tienen muchas
más posibilidades de encontrar trabajo que
los castellanohablantes |
66,7%
|
27,5%
|
| |
Los
periodistas recibimos presiones que en numerosas
ocasiones merman nuestra libertad de actuación |
70,0%
|
27,5%
|
| |
Los
periodistas que trabajan en el País
Vasco reciben más presiones que
los que desarrollan su trabajo en otras Comunidades
|
68,1%
|
26,7%
|
| |
A
la hora de acceder al ejercicio profesional
del periodismo, las mujeres tienen las mismas
posibilidades que los hombres |
48,75
|
47,35
|
| |
En
el mundo periodístico, el hecho de ser mujer
supone una clara desventaja de cara a ocupar
cargos de responsabilidad |
61,2%
|
34,8%
|
|
|
|