|
Desde
Brihuega para Manu:
En
estos días importantes cargados de menciones y reconocimientos
para Manu Leguineche, el viajero del mundo, Brihuega no quiere perder
la ocasión y se une al agradecimiento de todos.
Brihuega juega con ventaja, ya que recordar a Manu no cuesta mucho
puesto estamos acostumbrados a verle en nuestras calles, en los
restaurantes degustando buenos manjares rodeados de amigos, en las
tertulias, en las partidas de mús con los lugareños,
en su casa saboreando un buen vino
En uno de sus múltiples viajes, hace más de una década,
decidió quedarse entre nosotros y eligió Brihuega
como centro de sus coordenadas: Madrid, Cañizar, País
Vasco, Mojacar ,
.. el mundo.
Es un placer tenerle entre nosotros. Desde el principio supo como
nadie integrarse en la vida de Brihuega y su casa está abierta
a todo el mundo, sin que nadie se escape a su conocimiento y afecto.
Desde aquí ha expresado su dolor, su alegría, su rabia,
su opinión, su melancolía
sobre la vida.
Brihuego de adopción, Manu ha sabido llevar a Brihuega en
todos sus viajes, dándonos a conocer dentro y fuera de las
fronteras. Suyo es este pensamiento:
Lo esencial no es habitar una casa, sino que ella habite
en ti.
Con una vida cargada de hechos y conocidos, Manu se ha encargado
de que amigos y extraños se acercaran a Brihuega para verle,
con lo que, no solo ha dado a conocer este rincón de la Alcarria,
sino que nos ha brindado la ocasión para conocer a grandes
amigos suyos, grandes personajes en mil y un saberes,
profesionales de la comunicación y del pensamiento. Hace
poco alguien decía de él:
Manu es el amigo de todo el mundo
Y en Brihuega se ha cumplido esta definición de su persona.
Por todo ello, y por más razones que se escapan de la pluma
y del papel para expresarlo, Brihuega se une al agradecimiento.
- Gracias, Manu por llegar un día y quedarte.
- Gracias, por ver el mundo desde aquí.
- Gracias, por dejarte querer.
- Gracias Manu.
Paloma Raso
|